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De tapas con… Elisabeth G. Iborra, reconocida periodista y escritora zaragozana

14. Elisabeth_en_el_Palomeque

Entrevista de Ángel Pascual Gonzalo.

Elisabeth G. Iborra nació en Zaragoza el 19 de enero de 1977. Es periodista, escritora con 17 libros publicados, y también editora. Es de familia inmigrante andaluza. Fue la primera de toda la estirpe en nacer en Zaragoza.

01. Elisabeth foto de SilvinaPara hacer esta entrevista, el lugar que eligió para ir de tapas fue el Restaurante Palomeque, un céntrico restaurante que le encanta.

– ¿Qué recuerdos tienes de la infancia?

Tengo recuerdos muy buenos. Tenía bastantes amigas. Vivía en Casablanca e iba al Colegio de monjas de la Consolación, gracias a lo cual soy atea, y luego fui al Instituto Miguel Catalán. Allí en el Instituto lo mejor fueron los profesores, porque me estimularon mucho para salir adelante con mi vocación que era el periodismo desde los 6 años. A mí madre ya le dije a esa edad que quería ser periodista, y mi madre me dijo que vaya niña más rara… Me dicen que con 2 años y medio ya leía el periódico. Se me daban muy bien las letras.

– Y después del Instituto…

Fui a estudiar periodismo a la Universidad del País Vasco. Tengo muy buen recuerdo de mis profesores, era de matrícula de honor, porque me encantaba la carrera. Allí estuve trabajando en El Mundo y en Radio Euskadi, y después me fui a Barcelona, donde trabajé también en El Mundo, y como colaboradora en muchos medios de toda España, sobre todo en Grupo Zeta en todas las revistas, y también en RNE.
– ¿Cómo surgió lo de escribir libros?

Empecé a escribir libros aproximadamente en el 2005. Mis amigos escritores me decían que escribía muy bien los artículos y que tenía que escribir libros, pero a mí me daba mucho miedo hacer el ridículo y quedar mal, porque mi concepto de la literatura es muy alto. Pero si no lo pruebas, no vas a saber cómo te sale, así que me lancé. Al tercer libro publicado tuve un bestseller, que fue “Anécdotas de enfermeras”, desde una editorial independiente, y me sirvió para que los grandes grupos me conocieran. Eso fue para mí un punto de inflexión en mi carrera. Los grandes grupos tienen un poder de promoción y distribución muy importante, y mucha más repercusión mediática.

02. anecdotas
– Cuéntanos algo de este libro.

Lo último que me esperaba es que fuera un bestseller. Para mí ha sido uno de los libros más fáciles de escribir. Entrevisté a enfermeras que me contaron todas las anécdotas que habían vivido, y yo las transcribí con términos más precisos pero de una manera sencilla. Y sin embargo, otras veces te curras unos artículos brutales y entrevistas a muchísimas personas, montas el puzzle para que quede un relato interesante, ameno, divulgativo y divertido, y no tiene ni la mitad de éxito. A nivel de trabajo me parece absurdo que tuviera tanto éxito, pero entiendo que, por la temática, que son curiosidades sobre el ser humano, las urgencias en los hospitales, que es donde sale lo peor y mejor de nosotros y con unas curiosidades muy morbosas… pues eso triunfa, y mediáticamente más. Tiene unos niveles de audiencia increíbles. No estoy especialmente orgullosa de ese libro, pero me dio una oportunidad y me ha enseñado mucho a poner los pies en la tierra, a que no se me vaya la cabeza por el hecho de tener bestsellers. Tampoco descarto tener otro, porque es tan imprevisible…. Pero no escribo para eso. Escribo sobre lo que me apetece, la temática que en ese momento creo oportuna, y hago lo mejor que puedo en cada género, entrevistando a expertos para que aporten más nivel… y luego es el público el que decide.

– Una frase tuya. “He querido hacer periodismo para cambiar la sociedad”.

El periodismo tiene mayoritariamente una función social. Lo que tenemos que conseguir es divulgar cualquier tipo de tema para que la sociedad tenga la información y con eso puedan juzgar y actuar en consecuencia. Si no informamos de las barbaridades que ocurren, de los excesos del poder, si nos aliamos con el poder en vez de con los ciudadanos, les estamos robando a los ciudadanos esa posibilidad de formar su propio criterio y decidir y votar en consecuencia.

Me parece muy grave lo que está ocurriendo ahora, porque la pérdida de independencia del periodismo por parte de los grandes medios repercute en lo que nos gobierna, y estamos asistiendo a una pérdida de derechos brutal que creo que se debe a una cuestión de manipulación mediática y de mala información y desinformación hacia el ciudadano. Hemos de defender la justicia social. Me parece fundamental que defendamos los derechos de los colectivos más débiles y perjudicados para que la gente sea consciente de lo que está haciendo. Todos nos merecemos los mismos derechos y todos deberíamos luchar por ellos. Creo que la función que tenemos es ésa, y yo la llevo también al terreno de la literatura. Los libros que escribo intento que sean muy divulgativos para que cualquier tema que estoy explicando sea muy accesible para el ciudadano y que le sirva para vivir mejor y aplicarlo a su propia vida, para ser más feliz en definitiva, o para ponerse en lugar de los demás y ayudarles.

– De los 17 libros que has publicado, ¿hay alguno que sientas más especial?
La mayoría de mis libros me encantan, porque los he escogido yo, ninguno es por encargo. Yo propongo a la editorial la temática, y cuando me aceptan la propuesta, me pongo a trabajar sobre ello. Es complicado decidirme por uno más especial, pero el primero fue un ensayo que me encantó hacer, y salió con 5.000 ejemplares de tirada. Se titula “La generación del imposible” y en él analizaba las relaciones desde tantos puntos de vista que era muy complicado de leer, aunque intenté meterle mucho humor. Creo que sólo se lo terminó de leer mi madre, y me planteé hasta qué punto es interesante escribir de esa manera, en la que te quedas satisfecha con tu ego, pero que luego no se lo lee nadie porque es enrevesado. Es preferible que sea divulgativo para que le sirva a la mayoría. A partir de ahí, tomé la decisión de escribir de una forma más amena, divertida y divulgativa, y elegir géneros que sean más llevaderos y atractivos. Por eso ese libro me marcó. Luego hay otros libros que me encantan, pero ese fue un antes y un después por la decisión que tomé.

03. la generacion

– Sobre los artículos que has publicado, ¿están relacionados con algo en concreto?

Soy bastante ecléctica. Soy periodista porque tenía una curiosidad exagerada por todo, y la gran ventaja de mi profesión es que puedes investigar todos los temas que te interesen. Menos deportes y ciencia, he tocado de todo. He hecho Política en el País Vasco cuando ETA estaba cometiendo atentados, después ya me centré en Sociología, Psicología, Sexología, Viajes, Gastronomía y Cultura (Literatura y Teatro sobre todo).

– Uno de tus libros es “La verdad sobre perros y gatos”. Cuéntanos algo sobre este libro.

Pues es curioso, porque no tengo ni perros ni gatos. De hecho, tuve una vez un pez de pequeña y se me murió. Me lo encontré pegado a un mueble y dije: “Nunca más quiero una mascota en mi vida”. Me quedé traumatizada. Escribí un manual sobre perros y gatos y me dijeron los expertos consultados que es un manual extraordinario. Básicamente, entrevisté a gente que es especialista en todos los ámbitos relativos, y luego lo ordené de manera que fuera útil para el propietario de la mascota. Es decir, que puedo escribir del tema que sea aunque no tenga ni idea porque transmito lo que saben los demás y lo traduzco para los simples mortales como yo.

– Has estado estudiando y trabajando en País Vasco, Cataluña… Has vivido en primera persona los problemas del independentismo. ¿Qué opinas?

Te contaré mi visión como zaragozana que de repente se va a vivir al País Vasco con todos los prejuicios que había sobre los vascos en aquel momento, porque estaba ETA en pleno apogeo y se solía identificar ETA con todos los vascos. Cuando llegué, me di cuenta que se vivía con total normalidad, aunque cuando había un atentado toda la sociedad se convulsionaba, lógicamente. En general, los vascos me parecen una gente estupenda con una nobleza brutal y sé que la grandísima mayoría no estaba nada de acuerdo con lo que estaban haciendo ETA, pero también tenían miedo a pronunciarse en contra. En la Universidad yo era la única que me atrevía a decir lo que pensaba, porque en Zaragoza estamos acostumbrados a opinar libremente, y no tenemos miedo a que haya represalias. Creo que la idea que teníamos sobre los vascos todavía es peor de los catalanes. Hay una manía manifiesta porque pensamos que hablan catalán para fastidiar, y no es así, es su naturaleza, es con el idioma con el que se sienten más a gusto. Hablan catalán porque es su idioma, con el que naturalmente se comunican mejor.

Sobre el tema del independentismo, me parece absurdo ir a lo pequeño cuando deberíamos ir a lo internacional, pero si la mayoría considera apropiada la independencia, luego ya se las verán y se encontrarán con las consecuencias de esas decisiones. Personalmente no me parece muy inteligente, mira cómo los vascos después de acabar con ETA ya no están pidiendo la independencia. Lo ideal es llegar a algún tipo de acuerdos y que salgan ganando las dos partes.

– Has escrito muchos artículos de diversas temáticas, pero te has especializado en sexología y relaciones sentimentales. ¿Son los que más te llaman la atención para escribir?

Sí, empecé a especializarme en eso porque no entendía nada de lo que pasaba en mis propias relaciones y las de la gente de mi entorno. Tuve una relación de 5 años y cuando se acabó el amor, aterricé en el mundo de las relaciones esporádicas de aquí te pillo aquí te mato, me fui frustrando, y me pregunté: ¿soy yo y tengo un problema personal y psicológico, o es un tema social? Entonces escribí el ensayo de “La generación de lo imposible”, y se llama así porque lo tenemos complicado en nuestra generación. A partir de nuestras madres y abuelas, se nos complicó el asunto por factores como libertad de elección, tener más posibilidades, la independencia de la mujer, que ha sido fundamental para que no tengamos que aguantar a una pareja con la que no estamos bien o que no queremos.

Al final, lo comprendí bastante bien al abarcarlo desde el punto de vista psicológico, económico, sociológico, antropológico, histórico, etc, pero todo sigue igual hoy en día. Por eso, después de intentar entenderlo, lo que hago es escribir libros donde hay soluciones sobre eso. De ahí el último que he publicado “Tenemos que hablar”, con Ediciones B.  En España hay 16 millones de solteros, contando divorciados, separados, etc… y eso es una barbaridad. Y la mayoría no lo acepta y acaba conformándose con cualquier persona con tal de estar en compañía, lo cual es grave porque luego te lleva a problemas, insatisfacciones, infelicidad, etc. Escribo sobre esos temas para intentar aportar algo, para que la gente con esas relaciones lo lleve lo mejor posible y se comprenda a sí misma y al otro.

04. Tenemos que hablar

– ¿Cuál es el proceso de creación de tus libros?

Es un puzzle. Conseguí llegar a escribir libros porque me di cuenta que cada capítulo era como un reportaje. Me documento y hago entrevistas, leo libros, subrayo, veo películas, documentales… Luego lo imprimo todo y voy leyendo, y voy relacionando cada tema que tiene relación con otro y me los voy marcando y ordenando por capítulos, y cuando tengo toda la documentación de ese capítulo, me lo leo todo, y mi cerebro empieza a hacer todo el proceso por sí mismo, a elaborarlo de manera consecuente, y voy fijando todos esos fragmentos en una especie de puzzle donde todo encaja y se lee como hilado. Es un proceso creativo que a mí me sorprendió muchísimo y que me sale de forma natural. Siempre digo que soy una amanuense de mi cerebro. Mi cerebro hace sus procesos, hace lo que le da la gana y a mí me da órdenes, y yo las paso por el teclado al ordenador. Cuando le da por crear, ya no duermo, me puedo pegar días enteros sin parar en el ordenador, voy a spinning y, por el camino y se me van ocurriendo ideas; me echo a la cama y me surgen las 250.000 ideas, y tengo que coger el móvil y escribirlas, porque si no, al día siguiente no me acuerdo. Durante el proceso creativo estoy completamente esclavizada por mi cerebro, y después, cuando lo termino, es como si me quedase totalmente vacía, como si me hubieran absorbido toda la información que llevaba dentro. Me quedo tiesa, como diciendo “ahora qué hago”, hasta que regreso a la vida y vuelvo a acumular experiencias y conocimientos para escribir otro libro. Hay un momento en el que mi mente me da un fogonazo y entra en una especie de enajenación mental. Hasta que he podido comprender esto, me volvía loca. Pero soy superfeliz así, es maravilloso. Por eso ahora estoy ofreciendo ese servicio a la gente en general. Todo el mundo me dice que tendría que publicar el libro de su vida, pero que no sabe escribir. Pues yo se lo escribo y luego le ayudo a publicarlo. Sólo tienen que encargármelo y entre ambos planificaremos cómo desarrollar el contenido. Ésta es la web, para más información https://yoteescribo.wordpress.com
05. Elisabeth G. Iborra

– Eres muy curiosa por naturaleza.

Digo que la curiosidad mató a la gata. Para mí, es irresistible. Cuando tengo curiosidad por algo, no puedo evitar meterme a fondo hasta sacarle todo el jugo. Es insaciable mi curiosidad, y eso te lleva a veces por caminos complicados. Me meto en las situaciones hasta las últimas consecuencias. Eso no voy a poder cambiarlo nunca. No creo que tenga límites, y me encanta.

– Hace unos años diste una vuelta al mundo, y esta primavera publicarás el libro. ¿Qué es lo que te ha marcado?

La vuelta al mundo es lo mejor que he hecho en mi vida. Te da una seguridad inigualable tanto si eres mujer como si eres hombre. A partir de ese momento sabes que todo lo que te pasa lo puedes resolver por ti mismo. A veces necesitas colaboración de los demás, pero seguro que vas a poder resolverlo tú. Te encuentras muchos incidentes, pero tu cerebro empieza a trabajar de una manera que es problema-solución, y de verdad creo que la inteligencia rápida de tomar resoluciones y decisiones por supervivencia te aumenta radicalmente viajando, dando la vuelta al mundo. Ahora mismo me ha dado una paz mental bastante importante en el sentido de que puedo con todo y que lo importante es como aprendes a priorizar lo que es relevante y grave, y le quitas trascendencia y te quitas de la cabeza pequeños detalles que son chorradas que tienen fácil solución en el día a día. Hoy difícilmente me cabreo con alguien, porque si me cabreo es tan fácil como hablarlo y se soluciona rápidamente. Y lo mismo con esas cosas de lo cotidiano que tanto nos molestan. La pregunta que me hago y les hago a mis amigos cuando me cuentan cosas es ¿Te vas a morir por esto? No. Pues entonces no te preocupes, tiene solución.

Quítale gravedad al asunto, porque mientras estés vivo, tiene solución. Cuando te has encontrado en situaciones de peligro de muerte, relativizas mucho. Vamos a dejar de amargarnos la vida por tonterías y vamos a dársela sólo a lo que lo tiene y atajar el problema rápido. No te pegues dos semanas dándole vueltas sin abordarlo para resolverlo.

06. Viajar

– Sobre el viaje, ¿qué país te llamó más la atención?

Es muy complicado elegir lugares porque cada uno tiene su esencia, pero me sentí más a gusto en Sudamérica que en el Sudeste Asiático por el tema cultural. Estamos más cerca, el idioma es el mismo y haces más amigos… Además, lo hice a través de www.couchsurfing.com, yendo a casas de gente local que luego te lleva a lugares excepcionales, vives experiencias que como turista no vivirías.

En Asia, las relaciones son más complicadas, entre el lenguaje, que a veces no hay comprensión posible, y las diferencias culturales, por ejemplo, allí no te pueden decir que no, porque es de mala educación. Aquí si algo no puede ser, te dicen que no y ya está. Pero allí te das cuenta que no puede ser después que te hayan dicho que sí puede ser, y eso me enfadaba. Con esos inconvenientes es difícil tener un poco de paz en el viaje. Y luego el tema de los conductores de Tuk Tuk y de taxis en Asia, que son unos timadores, lo cual me causaba ansiedad. Yo no viajo para discutir, sino para aprender de otras culturas y de sus gentes. Así que a todas luces, aunque Asia me pareció fascinante y muy bello, Latinoamérica me gustó mucho más.

07. Asia

– ¿Alguna anécdota que nos quieras contar?

Una mala, porque es lo que podemos aprender. Sobre viajar con conciencia y prudencia. Yo siempre viajo sin cámara, voy con el móvil, una fotocopia del DNI y poco dinero para no ser llamativa. Pero cometí un error, que fue apostarme en una plaza con un vestido amarillo chillón, con unas Hawaianas verdes y un portátil rosa. Y me bajé allí para conectarme a Internet para buscar vuelos para Galápagos  porque se había estropeado el wifi en el hostal. De repente, vino un tipo, me robó el portátil, se subió en un taxi que seguro que estaba compinchado y salí corriendo detrás de él gritando “¡que me han robado!”. Afortunadamente, los transeúntes empezaron a alertar del robo y el guardia de seguridad de un restaurante salió y se plantó en medio de la calzada apuntándoles con la pistola y pude recuperar el portátil. Lo que quiero decir con esto es que si vas con prudencia y discreción, seguramente el viaje te va a salir mejor. Como mujer o como hombre, da igual.

– Dentro de poco publicarás el libro sobre esa vuelta al mundo. ¿Para cuándo y por qué el título de “La vuelta al mundo de Lizzy Fog”?

Aparecerá este mayo, editado por Ediciones Casiopea. Y el título intenta parafrasear el de La vuelta al mundo en 80 días de Eneas Fogg, que era uno de mis personajes preferidos desde pequeña. Y Lizzy es un diminutivo de Elisabeth que me apodaba un gran amigo mío portugués.

– Hace poco has publicado un libro sobre refugiados, ‘Podrías ser tú. ¡Sí, tú!’ (Ed. Somos Libros). Eres una mujer involucrada en temas sociales con esta problemática.

Sí, desde siempre, cuando estaba en el Periódico de Cataluña y en Interviú, escribía bastantes reportajes sobre la inmigración en El Estrecho. He entrevistado a la Guardia Civil, a la Cruz Roja, he visto cómo llegaban en las pateras, he entrevistado a los inmigrantes, a Asociaciones de acogida. Es muy semejante a lo que pasa con los refugiados. No hay mayor diferencia. Huyen en busca de la supervivencia. Me puse en ese lugar que había vivido, busqué más documentación sobre lo que viven los refugiados de ahora, y me di cuenta que en Siria viven igual que nosotros, de modo que fue fácil establecer las comparaciones. Podríamos ser nosotros los que fuéramos refugiados.

08. Prodrías-ser-tu
– El último libro que has publicado es “Tenemos que hablar”. Cuéntanos algo y qué te comentan.

La gente me comenta que les está sirviendo un montón, que se siente muy identificada con la mayoría de las situaciones que planteamos, y que lo va a tener de manual de cabecera para cada vez que le surja una de esas situaciones. Hemos hecho un consultorio en el que mi compañero Bruno Valente contesta a consultas femeninas y yo a las masculinas, porque entender a tu propio género es fácil, pero al otro necesitas que alguien de ese mismo género te lo interprete. Lo que me gusta es que a la gente le está siendo útil y se está riendo, y estoy muy contenta porque en septiembre sale en edición de bolsillo.

09. Tenemos que hablar

– ¿Somos diferentes hombres y mujeres?

Ante todo somos personas, no me parece una cuestión de género, sino de qué parte tienes más o menos desarrollada. Yo, por ejemplo, tengo una parte masculina súper desarrollada, y entiendo muy bien a los hombres. Sin embargo, necesito la interpretación de otro hombre para entender determinados comportamientos masculinos que a mí no me encajan porque no soy un hombre. Entonces la mayoría de los hombres con los que tengo relación, tienen una parte femenina muy desarrollada, y ahí encajamos perfectamente porque estamos bastante completos en general y nos comprendemos muy bien, pero no deja de ser necesaria la interpretación por parte de un amigo del otro género para entendernos. De lo contrario, a mí me desconciertan ciertas cosas de los hombres, y creo que a ellos también les pasa lo mismo con nosotras, por mucho que nos pongamos en el lugar los unos de las otras y viceversa. Ante todo creo que nos tenemos que desarrollar como personas completas las dos partes.

– ¿Qué es para ti el amor?

El enamoramiento es un proceso químico inequívoco brutal que nos pasa en el cerebro y nos convulsiona porque se liberan una serie de hormonas que nos vuelve locos y ciegos, y eso dura de 3 hasta 7 años. Y hemos venido a procrear. El enamoramiento y este proceso químico están diseñados para que esa persona te atraiga de tal manera que copules, y al final acabes mejorando la especie. Eso es una, y luego está el amor, que sería como la segunda parte, como pasar del enamoramiento al apego, al cariño, a una evolución en la relación “porque nos queremos y, aunque ya no sintamos esa vorágine hormonal y química, preferimos estar juntos que empezar con el proceso de enamoramiento otra vez con otra persona distinta, y ante todo, no nos queremos perder”.   Creo que el amor es compartir con otra persona, fomentar un entendimiento mutuo, y tenerle en cuenta tanto como a ti misma en la toma de decisiones. Tienes muy en cuenta no hacer daño al otro y a veces dejas tu egoísmo al lado con tal de apoyar y ayudar al otro. Creo.

– ¿Cómo se puede ser feliz?

Creo honestamente que siendo tú mismo. Que te importe muy poco lo que opinen los demás de lo que haces siendo tú mismo. Para mí, es bastante importante dentro de ese ser yo misma no hacer daño a la gente que quiero, porque para ser feliz necesito tener la conciencia tranquila y que los demás a mi alrededor por lo menos no sean dañados por mí. Y dentro de ser tú misma es fundamental sentirte libre para hacer lo que te dé la gana en esta vida. Si te apetece ir de viaje, te vas de viaje, aunque la gente alrededor te diga “pero cómo vas a dejar un trabajo ahora… cómo vas a dejar a tu pareja sola”. Que no te sientas condicionada en tu libertad, en tus verdaderos deseos, por lo que vayan a opinar u a objetar los demás. Y darte tus satisfacciones a diario, tu deporte, tu vino, cuidarte, hacer las cosas que te gustan… Me parece fundamental dedicarte a algo que te apasiona, no estar trabajando en lo que no te gusta, sino en lo que es tu hobby, que sea tu pasión. Para ser feliz el dinero no es condición sine qua non, pero hay muchas maneras de ser feliz. Estar muy a gusto contigo mismo me parece fundamental antes de tener pareja. Y luego que tengas gente que merece la pena alrededor, que te quiere y te respeta como eres, que no te juzga, eso me parece esencial. El juicio ajeno es lo peor que nos puede acechar en esta vida.

10. Elisabeth con cantaores

– Haces colaboraciones en diferentes medios.

Estoy contenta con las colaboraciones actuales. Ahora colaboro con El Correo, en el ‘Territorios’, un suplemento cultural que me encanta y con el que aprendo mucho; con ‘el diario.es’, donde hago sobre todo reportajes de viajes. Estoy en ‘Made in Zaragoza’ que mola mucho porque me permite escribir cosas muy interesantes sobre mi ciudad. Colaboro también con ‘Primera Línea’, donde hago reportajes a lo gonzo muy divertidos. Hace poco he hecho uno sobre el futuro de cómo va a evolucionar el sexo con los robots en los próximos años. Me lo pasé muy bien. Es alucinante. Hay herramientas con las que puedes dar un beso a una máquina para que la sienta otra persona en la distancia a través de una máquina semejante. Y las muñecas hinchables han pasado a ser Barbies o Kens de silicona que conversan contigo, pueden tener un orgasmo programado y te hacen sentir como si estuvieras con alguien de verdad. Me parece un poco triste que tú estés en soledad hablando con una muñeca como si fuera tu pareja, pero sí es cierto que hay personas que igual no tienen ciertas habilidades sociales ni las van a tener, o que tienen una minusvalía, y les está sirviendo para sentirse mejor, para sentirse acompañados y desarrollar su sexualidad. Todo tiene sus ventajas e inconvenientes. Eso de encerrarte detrás de un ordenador, pues no sé… pero como tampoco podemos meternos en la vida de la gente, pues si les sirve, bienvenido sea, ¿no?

– Eres freelance desde hace ya muchos años, y convencida de ello.

Sí, decidí ser freelance con 23 años, porque el hecho de estar en plantilla te obliga a estar a las órdenes de las altas esferas por los intereses de las empresas anunciantes. Para evitar eso y no tener que someterme a la censura o manipulación, la solución pasaba por estar fuera de la plantilla y no escribir temas de Política. A pesar de que económicamente es arduo e inestable, no deseo estar en plantilla, porque eso me iba a impedir investigar sobre lo que quiero, escribir de la forma que quiero y además escribir libros, ya que estar en una redacción 12 horas al día es incompatible con escribir libros y viajar, por ejemplo. Para mí, es más importante la calidad de vida.

– Te haces llamar Elisabeth G. Iborra. ¿Por qué G.?

Es algo sentimental. Mi abuelo, que era mi persona preferida del mundo mundial, siempre decía que cuando se muriera se iba a extinguir su apellido porque sólo había tenido hijas y nietas, y le aseguré que yo lo salvaría. Y mantengo la G porque adoro a mi padre y se merece que esa inicial del García esté, pero es un apellido muy popular, e Iborra no somos tantos. Es cuestión de amor.

11. Elisabeth con madre, tia y abuelo en la playa

– Después de bastante tiempo yendo de un sitio para otro, has vuelto a Zaragoza hace año y medio.

Sí, después de dar la vuelta al mundo, como me había cambiado mucho, decidí volver a vivir cerca de mi familia y me fui a Cádiz. La provincia es muy bonita, pero para ir de vacaciones. Está muy alejada del epicentro para poder trabajar y, a fin de recuperar mi vida profesional, me volví aquí. Sabía que iba a tener el colchón emocional cubierto, porque tengo amigos, familia… Y además está situada de maravilla estratégicamente. Zaragoza me parece el barrio más bonito de Madrid y Barcelona. En hora y cuarto/hora y media con el AVE estoy en ambas, respectivamente, reuniéndome con mis editores o con los directores de revistas nacionales. Y siempre me vuelvo con encargos.

Aquí soy feliz. Vivo en el Gancho, un barrio al que la gente le da miedo entrar, pero ya escribí un artículo en Made in Zaragoza que se perfila como el barrio de moda. Hay cantidad de creadores, mercadillos… es barato, se come muy bien en varios sitios que hay. Me gusta ‘El Broquel’, por ejemplo. Luego está el ‘Centro cívico y cultural de Las Armas’ donde hay muchos y buenos conciertos y actividades culturales. Me muevo en bici por la ciudad. Es muy económico con respecto a Barcelona y Madrid. Me parece que deberíamos creernos lo que valemos, para darle más valor a los que vienen de fuera, y tenemos mucho trabajo que hacer, por parte también de los que divulgamos, pero creo que se va haciendo poco a poco. Fíjate que el Concurso de Tapas de Zaragoza salió en el Times en 2016. Tiene una trascendencia brutal. Creo que podemos sacar mucho partido a la ciudad si ampliamos la preparación en hablar más idiomas. La gente cuando viene a verme habla de la buena acogida de los maños.

– Eres una gran gastrónoma. ¿Ha sido de siempre?

Mi familia ama comer, siempre nos hemos reunido alrededor de una mesa, y siempre nos ha encantado lo bueno. Cuando salí de Zaragoza empecé a investigar otros tipos de gastronomías de todo el mundo, en Barcelona hay mucho nivel y empecé a escribir sobre restaurantes con Estrella Michelín y muchos otros, y también hice varios cursos de cata de vinos, y sigo haciendo, incluso cursos universitarios. Ya tengo un paladar bastante entrenado, y así, comiéndolo y bebiéndolo, te vas especializando. Es como todo, cuestión de desarrollar los conocimientos: cuantos más tienes para comparar, pues mejor. Disfruto muchísimo con la gastronomía. Es una de mis grandes pasiones comer bien.

12. Elisabeth

– ¿Te gusta cocinar?

Me dicen que me sale muy bien el tartar de lo que sea, de carne, atún, de salmón con gambones, y es una de las recetas que se me dan bien. Pero lo hago todo muy sencillo. No paso horas cocinando para comérmelo en 10 minutos. En mi casa, cocino a la plancha y básicamente proteínas y verduras, porque cuando salgo por ahí ya como platos más elaborados y calóricos.

– Alguna receta que te guste personalmente.

No tengo ninguna preferida. Me encantaban los canelones de mi abuela, pero ahora ya no me los hace nadie. Más que eso, tengo alimentos preferidos. No puedo resistir una carta que tenga foie. Me encanta el foie… Un chuletón a la piedra me parece maravilloso. Los huevos rotos también me chiflan.

– ¿Algún sitio para comer un chuletón y huevos rotos?

El chuletón en el ‘Pedro Saputo’, y los huevos rotos que descubrí hace poco: en el ‘Don Pascual’, con foie o carabineros, o con huevo de oca trufados en ‘La Cafetería’, en la calle Cádiz. Sublimes ambos.

– ¿Restaurantes que te gusten aparte del Palomeque?

Voy mucho a ‘La Bocca’, ‘Marengo’, ‘Nativo’. De este último me alucina el menú por 25 euros, que es abundante y exquisito. A nivel de ternasco me gusta ‘La Rinconada de Lorenzo’. De tapas, ‘El Bandido’, ‘El Meli Meló’ de la Calle Mayor, ‘Los Victorinos’, en la zona de Santa Marta, varios de la calle Bruno Solano… En la Almozara destaco  ‘El Casa Martana’. Merece mucho la pena probar los barrios. Salirse del centro e ir a otros lugares. El ‘Hermanos Teresa’ en San José, por ejemplo.

– ¿Algún lugar de copas?

Como bar de copas ‘El Bacharach’.  Me gusta el ambiente y la gente que hay. Aunque yo lo que hago son vermouths toreros. No me gusta la noche. Ya la viví toda y lo bailé todo. Afortunadamente no me dio por las drogas, porque si no no estaría viva con la movida que había cuando yo salía aquí en Zaragoza por la KWM, etc. Me cansé de la noche, no me aporta nada, no me apetece. Me pego el día entero por ahí y después de cenar me voy a casa tan contenta.

– Cambiando de tema… ¿Qué música te gusta?

Soy muy ecléctica. Escucho muchos cantautores, como Andrés Suárez o Marwan. Son parte de mi vida. Estoy enamorada de ellos. Sus canciones me tocan un montón. Pero lo que más escucho es música indie, James Blake, Bon Iver, James Vincent McMorrow… También me encanta el flamenco, tanto el puro de toda la vida como el de ‘El Niño de Elche’ o David Palomar. Como música instrumental me encanta Ara Malikian, Ludovico Einaudi… En fin, no viviría sin música.

– ¿Alguna película?.

‘Martín Hache’. Me gusta mucho el cine español, pero también el latinoamericano, sobre todo el argentino. El asiático, y el francés también forman parte de mi repertorio habitual. Creo que es cine que habla mucho de relaciones personales, de temas de los que trato, que representan a la sociedad donde vivimos, y me interesa mucho cómo viven en otros lugares del mundo.

– ¿Series?

No veo series, porque soy de tendencia adictiva, y si me engancho, no dormiré nunca más… No me quiero arriesgar.

– ¿Y libros?

Es tan difícil… Llevo leyendo literatura desde los 10, y tengo muchos preferidos, aunque creo hay uno que me marcado mucho, que es ‘El lobo estepario de Hermann Hesse’. Es un libro complicado, pero es un prototipo de persona que me topo mucho en mi vida, el lobo estepario, un poco misántropo, que vive en su mundo, y me atrae mucho ese tipo de personaje desde siempre, quizá porque yo también soy bastante así, pese a mi faceta pública más sociable.

– ¿Qué opinas de los ebooks?

Me parece maravilloso. Cuando eres nómada lo que no puedes hacer es cargar con 2.000 libros que tenía yo en mi casa de Barcelona a todas partes. Llevo 14 mudanzas en mi vida. Y hubo un punto en el que decidí cederlos a una prisión para que se los leyeran los presos y tuvieran una biblioteca en condiciones, porque de todos modos yo no me releo los libros. Sólo me he releído tres, ‘El principito’ entre ellos, y es de los escasos que conservé. Así que el ebook me parece una grandiosa idea, y además son más baratos para los lectores.

– ¿Te gusta el deporte?

Soy adicta al spinning en concreto. Todos los días incluido los fines de semana voy a spinning. Si estoy fuera de viaje intento ir a correr, aunque no me gusta nada, pero así hago algo, y si estoy en el mar, nado como una loca. Me encanta el submarinismo, si se puede considerar deporte. Es mi forma de meditar. Me hace infinitamente feliz. Eso de estar en el mar, donde lo único que te tiene que preocupar es respirar y ver peces… no me puede pasar nada mejor…

– ¿Algún hobby?

Mis hobbies son mi forma de vida. Escribo sobre libros que leo, sobre espectáculos o restaurantes a los que voy; vivo con música de fondo y voy a conciertos continuamente, viajar forma parte de mi cotidianidad por mi trabajo y por mi familia. Todos mis hobbies son aprender. Vivir me da contenido.

– ¿Lugares de Zaragoza que te gusten?.

Cuando vienen amigos de fuera a visitarme les llevo de bares a comer, a beber, y no sólo por el Tubo, aunque ahí vamos siempre a ‘La Ternasca’ para probar todas las partes del Ternasco y a unos buenos precios. Les llevo a ‘Los Cabezudos’, a ‘La Bodega del General’, al ‘Descorche’ a probar esas croquetas de rabo de toro… Vamos con las bicis por la ciudad para que vean la ribera y algunos barrios, pasamos por la plaza del Pilar y la fachada mudéjar al lado de la Seo, les descubro la espectacular bodega de Montal, que muy poca gente conoce… A todos les sorprende mucho la ciudad, les encanta. Me parece que Zaragoza es una de las ciudades con mayor calidad de vida de España.

– ¿De Aragón?

Me gusta mucho el Pirineo, y quiero conocer bodegas de distintas Denominaciones de Origen para escribir otro libro. Mis padres me llevaron a visitarlo todo de pequeña, pero necesito revisitarlo como adulta.

– ¿Museos?

Voy mucho al ‘Museo Goya’, que el edificio es precioso. Y he alucinado en el ‘Pablo Serrano’ con la exposición ‘Plain Happy’ de Sergio Muro, al cual admiro y agradezco su invitación a participar en un recital de poesía junto con unos cracks del panorama poético en Zaragoza como José Malvís, Rafa Sanz, Juanjo de Tierra y dos poetisas como Estela Puyuelo y Sandra Eme. También voy a veces al ‘Pablo Gargallo’.

13. Elisabeth Iborra recitando poesia

– Próximos proyectos…

El día del libro presentamos una antología de relatos sobre Aragón titulada Enjambre, ha sido un placer ser una de los 36 autores escogidos. Aparte, tengo ya escrita una novela poetizada y musicalizada cuyo título no puedo decir todavía. Y otro de aforismos, que tengo mil ya recopilados, pero aún no sé si se publicará este año o al próximo. Ah, y he escrito dos obras de teatro para un productor fantástico de Zaragoza, Carlos Mariñosa, el cual ha ganado más de un premio nacional con su productora ‘La Casa Escénica’ y ahora está llevando a los escenarios Guerra, y si te pasara a ti’, que va en la misma línea y temática que mi cuento de refugiados.

Elisabeth G. Iborra

Aparte de los libros citados en esta entrevista, otros libros que ha escrito Elisabeth son: ‘Cada día sale el sol’, ‘Anécdotas de emergencias’, ‘Sex Mentiras’, ‘EnRedadas’, ‘A ti te encontré en internet’, ‘Este año sí’, ‘La medicina todo locura’. Podéis ver más información en este enlace:
LIBROS DE ELISABETH

Facebook: https://www.facebook.com/elisabethgiborraescritora/
Twitter: @elisabethiborra
LinkedIn: http://es.linkedin.com/in/elisabethgiborra
Web: http://elisabethgi.wix.com/elisabethgiborra

El lugar elegido para tapear fue el Palomeque, un céntrico restaurante zaragozano situado en la C/ Agustín Palomeque, 11.  Está gestionado desde el año 2000 por Jesús Miguel Arlés y Fernando Mallenco. La oferta gastronómica es un compendio de viejas recetas tradicionales y una cocina actual y de mercado. Desde primera hora de la mañana hay una vistosa barra llena de pinchos, tapas y raciones, que se puede combinar con los platos de la carta y las sugerencias diarias.

Facebook del Restaurante Palomeque: https://www.facebook.com/RestaurantePalomeque/

14. Elisabeth_en_el_Palomeque

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