El Vermú Club de Club Cámara de Cámara de Zaragoza nos acerca a un personaje relevante para la empresa aragonesa: Loli Requelme
El Vermú Club del Club Cámara, de Cámara de Comercio de Zaragoza, volvió a reunir a destacados empresarios y directivos de Aragón en un evento único no solo en Zaragoza, sino en toda la región, en el que se busca conocer a la persona que hay detrás del personaje, en un ambiente relajado y cercano. En esta ocasión, la gran protagonista del Vermú Club fue Loli Requelme, Directora General del Grupo La Mafia se sienta a la mesa.
Este encuentro contó con la destacada presencia de María López, vicepresidenta segunda de Cámara de Comercio de Zaragoza, quien destacó que Loli Requelme “ha sido clave para enfrentar los retos del mercado actual”, destacando su visión integral de los negocios y una trayectoria que le ha valido reconocimientos como el Best CEO of the Year.
Además, la moderación corrió a cargo de Natalia García y contó con el patrocinio de Grupo Hierros Alfonso. Los asistentes disfrutaron de una selección de vinos de David Carreras, quien optó por dos referencias pensando en la protagonista: un vino blanco según sus gustos y uno tinto del Somontano por la zona del Pirineo donde veranea.

De los inicios a liderar una marca disruptiva
Loli Requelme hizo un completo resumen de su amplio recorrido profesional, comenzando por sus inicios: “Yo no tenía muy claro hacia dónde dirigir mi trayectoria”, reconocía, recordando cómo su padre le animó a formarse en CESTE y cómo, tras pasar por numerosos puestos en Grupo Pasta Nostra, aprendió a valorar cada tarea: “Cuando conoces una empresa desde abajo, aprendes muchísimo. Cuando luego tienes personal a tu cargo, sabes lo que cuesta hacer las cosas”.
Tras la venta de Pasta Nostra, y tras un fallido intento de crear un nuevo proyecto, la casualidad y los asesores compartidos la llevaron a colaborar con el Grupo La Mafia se sienta a la mesa en un análisis financiero, en un momento de crisis y alto endeudamiento. “Javier Floristán me insistió en que me quedase”. Además, aprovechó para elogiar un aspecto menos conocido del CEO de La Mafia se sienta a la mesa: “Sigue dibujando a mano los planos de cada local”.
El año 2020 fue un punto de inflexión para la marca. “Pasamos de facturar muchísimos millones a cero en 24 horas. El primer objetivo fue mantener a toda la plantilla, nuestro principal pilar, y lo cumplimos”, relató, recordando que fueron la única compañía nacional del sector que no cerró ninguna franquicia. “Pasamos de firmar cinco franquicias al año a 29”, logrando transformar la crisis en una oportunidad para sentar las bases del crecimiento actual.

Una apuesta por la diferenciación
Loli Requelme compartió cómo el grupo apostó por diferenciarse con productos únicos como la familia Piacere Originale, platos propios como los arancini all’inversa o una ambientación cuidada que refuerza el valor de la experiencia en sus restaurantes: “Ofrecemos productos que el cliente solo puede encontrar aquí”.
Actualmente, el grupo cuenta con alrededor de 2.000 empleados y continúa su expansión con la apertura de un local en Puerto Venecia, poniendo el foco este año en centros comerciales, su “asunto pendiente”. Un crecimiento que ha encontrado dificultades en el norte de España y en la zona de Cataluña: “Si entras en un sitio, tienes que saber dónde entras”.
Una mirada al futuro
La honestidad es un valor que Requelme saca como bandera: “No me gustan las injusticias. Creo que soy buena persona y directa”. Consciente de la dificultad de la conciliación y de la exigencia de un sector que se ha convertido en zona de paso, recordó: “Cuando estoy en el trabajo, doy el 1.000 por 1.000, pero cuando estoy de vacaciones también. Tenemos que dedicar tiempo de calidad a nuestra familia”.
En cuanto al futuro, y autodefinida como una persona sin grandes ambiciones, Loli Requelme afirmaba que “quiero bajar el ritmo, pero no me quiero jubilar. Me veo en el Pirineo”.
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