Olga Pinilla, presidenta de ARAME, reflexiona sobre los retos estructurales de las mujeres empresarias y el cambio de paradigma en las nuevas generaciones
Hablar con Olga Pinilla es hacerlo con una voz firme del emprendimiento femenino en Aragón, pero también con una mirada sobre lo que implica construir y sostener un proyecto empresarial en el tiempo. Presidenta de ARAME, Pinilla representa a más de 200 empresas lideradas por mujeres en una comunidad en plena transformación económica y tecnológica.
Su historia está profundamente arraigada en la cultura del esfuerzo. Criada en una familia dedicada al sector del calzado en Brea de Aragón, ha vivido desde dentro los éxitos y fracasos que marcan la vida empresarial. Esa experiencia temprana ha moldeado una filosofía basada en la adaptación constante, el aprendizaje continuo y la importancia de rodearse de talento y valores sólidos.
Este viernes 17 de abril a las 13:00 horas, Olga Pinilla participará en el Vermú Club de Club Cámara Zaragoza de Cámara de Comercio de Zaragoza, en el que hará un repaso a su trayectoria en un ambiente distendido e informal y rodeado de otros empresarios aragoneses. ¡Una oportunidad única para el intercambio de ideas!
Pero antes de este encuentro, hemos tenido la oportunidad de charlar con ella para reflexionar sobre los retos estructurales que aún enfrentan las mujeres empresarias, el cambio de paradigma en las nuevas generaciones y el papel clave del liderazgo femenino en sectores estratégicos. Una conversación que combina datos, experiencia y visión de futuro para entender hacia dónde se dirige el ecosistema empresarial aragonés.
P. ¿Quién es Olga Pinilla Barcelona y cuál ha sido el secreto para llegar hasta dónde estás hoy en día?
Yo me defino como mujer emprendedora, no solo porque fundé mi propia empresa, Arte&Merchan, en 2013, sino porque es una actitud ante la vida, una elección de manera de vivir. Creo que mis raíces tienen mucho que ver en eso. Mis orígenes están en Brea de Aragón, Comarca del Aranda, y soy hija, sobrina y nieta de fabricantes de calzado. Probablemente, haber visto desde que nací a mi familia trabajar duro por una empresa te da una ventaja: conocer el emprendimiento desde todas las vertientes: los éxitos y los fracasos y de lo difícil que es conseguir que una empresa sea rentable y sostenible en el tiempo.
Además, desde junio de 2025, tengo el honor de ser la Presidenta de la Asociación Aragonesa de Mujeres Empresarias, Profesionales, Directivas y Gerentes (ARAME). Represento a más de 200 empresas, lideradas por mujeres, de todos los sectores. Esto ha supuesto un nuevo reto en mi vida profesional, que afronto con ilusión. Después de 14 años dentro de la asociación desempeñando otras funciones, actualmente lidero un equipo de primer nivel, formado por la Junta Directiva, y socias a las que estamos implicando en proyectos, creando comisiones de trabajo.
El secreto es trabajar, esforzarse, saber adaptarte a los cambios continuos de la vida y del mundo, aprovechar las oportunidades, ser generosa, agradecida, empática y algo importantísimo, rodearse de personas buenas, de las que puedas aprender y con las que puedas crecer como persona y como profesional.
P. ¿Qué aprendizajes personales destacarías de tu trayectoria profesional?
Que nunca se deja de aprender; debemos estar continuamente actualizando conocimientos y adquiriendo nuevas habilidades y, para ello, no solo hay que tener predisposición, sino una mente abierta a los cambios y ser capaz de comprenderlos.
Aunque suene a libro de autoayuda, hay que confiar en uno mismo, y a veces tienes que tomar decisiones que pueden cambiar tu vida por completo y asumir sus consecuencias.
Fracasar es crecer: el que no fracasa es porque nunca intenta nada. Si lo intentas, tienes opciones de éxito. Luego habría que analizar qué es el éxito para cada uno, pero esto sería un libro, en vez de una entrevista (risas).
P. ¿Cuáles han sido los principales retos que has enfrentado como mujer empresaria en Aragón?
En mi caso, creo que los retos a los que me he enfrentado son los comunes a todas las empresas, da igual ser mujer que hombre. Todos creamos un negocio con la idea de que sea rentable y sostenible en el tiempo. A todos nos fiscalizan y todos debemos de cumplir las misma reglas.
Sí creo que las mujeres tenemos más dificultades a la hora de conseguir financiación, tenemos dificultades para conciliar. Esto hace desistir a mujeres con grandes ideas y talento. Y en muchas ocasiones te sientes sola tomando decisiones que son de vida o muerte de tu empresa. Para mí, asociarme a una entidad como ARAME supuso el apoyo que necesitaba.
Creo que estamos más avanzadas que las estructuras sociales; es una reflexión más que una crítica. Si pensamos en toda la historia de la humanidad, hemos conseguido mucho en poco tiempo. Por eso, debemos afianzar todo lo conseguido y, para ello, tenemos que estar en los puestos de decisión, donde se cambian esas estructuras.
Un reto para todas las mujeres empresarias es visibilizarse mucho más: generamos empleo, riqueza, bienestar, estabilidad, vertebramos territorio… No debemos estar en segundo plano, debemos estar donde se decide.
P. ¿Crees que existen todavía barreras estructurales para el emprendimiento femenino?
Las estadísticas indican que las mujeres en Aragón suelen iniciar sus proyectos con menores niveles de ahorro previo debido a la brecha salarial, que en Aragón es del 24,42%, superior a la media nacional, y que además tienen más dificultades para conseguir financiación.
El desempleo femenino es del 61%, lo que empuja al emprendimiento por necesidad, no por oportunidad. Además, la Tasa TEA (GEM) continúa creciendo (5,4% – 6,5%), pero por debajo de la media nacional (7,2%). También existe falta de corresponsabilidad: las mujeres siguen asumiendo el grueso de las tareas de cuidado (hijos y personas dependientes).
P. ¿Ha cambiado el perfil de la mujer emprendedora en los últimos años?
Creo que sí, yo no haría tanta distinción entre emprender por necesidad o por oportunidad. Al fin y al cabo, hay que ser realista y el emprendimiento en sí mismo genera economía, sea por la causa que sea. Las nuevas generaciones de mujeres —diría las más preparadas de la historia— están planteando proyectos innovadores, están generando negocios y empresas por decisión y con actitud.
Las segundas generaciones de mujeres están liderando el relevo generacional, un relevo que antes recaía sobre los varones de las empresas familiares. Ahora deciden ellas sobre el futuro de esas empresas.
En cuanto al emprendimiento rural, muchas mujeres deciden emprender desde sus pueblos, manteniendo una calidad de vida, vertebrando territorio y dando respuesta a necesidades locales. Además, hemos detectado, en el entorno rural, emprendimiento tecnológico, empresas que gracias al mundo digital venden sus servicios por todo el mundo, desde lugares muy pequeños de Aragón, o el incremento de mujeres que deciden emprender o gestionar empresas en el mundo agro.
P. ¿Qué avances destacarías en materia de igualdad en el ámbito empresarial?
Te podría hablar de la Ley Orgánica de Representación Paritaria, que ha marcado un antes y un después. En 2026, ya es una realidad que las empresas del Ibex 35 y entidades de interés público han alcanzado o están muy cerca de alcanzar el 40% de presencia femenina en sus consejos de administración.
Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que en Aragón el 99% son pymes y autónomos, de los cuales el 40,6% tiene entre 1-9 empleados y el 54,4% son autónomos sin trabajadores directos. Los negocios registrados como personas físicas (donde el titular es el líder directo) son hombres, en un 62,1%, y mujeres, en un 37,9%.
Otros datos clave en Aragón son que, en Aragón, gran parte del tejido empresarial es familiar. Aquí es donde se da el mayor porcentaje de mujeres que son dueñas y directivas a la vez. Sin embargo, en muchas de estas empresas, la mujer ocupa la dirección financiera (CFO) o de recursos humanos, mientras que la propiedad legal sigue concentrada en figuras masculinas de la familia o en consejos de administración mayoritariamente hombres (donde sólo hay un 3,5% de presidentas).
En el sector de nuevas empresas tecnológicas en Aragón, sólo el 10% de las compañías son fundadas exclusivamente por mujeres (dueñas directas).
Por su parte, el sector agrario es el único sector con una tendencia inversa notable. En Aragón, el 23% de las explotaciones agrarias ya tienen a una mujer como titular directa (dueña), un crecimiento del 20% en los últimos años.
Por tanto, de cada 10 mujeres que ves en la “Alta Dirección” en Aragón, aproximadamente solo 1 o 2 son accionistas o socias directas de la empresa.
P. ¿Qué medidas consideras que son clave para lograr una igualdad real en el mundo laboral?
Promocionar y visibilizar referentes femeninos de liderazgo empresarial. Entidades como ARAME han logrado que el liderazgo femenino deje de ser la excepción.
Debemos evolucionar estructuralmente como sociedad y entender que las empresas lideradas por mujeres son la clave de la transformación, de la sostenibilidad, de la igualdad, de una sociedad avanzada. Deberíamos inculcar roles igualitarios desde los inicios de la educación. Quien tiene una empresa tiene una responsabilidad consigo mismo y con el ecosistema que le rodea.
P. ¿Cuáles son los principales objetivos de ARAME en esta etapa?
Desde ARAME vemos la necesidad de actuar como el motor para equilibrar estas cifras a través de tres ejes: representación (ser la voz de la mujer ante las instituciones y en sectores tradicionalmente masculinos, visibilizando a las mujeres empresarias de Aragón), crecimiento (fomentar que la mujer no solo “gestione”, sino que sea propietaria y CEO de sus proyectos) y red de apoyo (facilitar el networking y la formación para que el talento femenino aragonés rompa el techo de cristal en sectores estratégicos como logística, tecnología e industria).
P. ¿Qué proyectos o iniciativas destacarías por su impacto reciente?
El proyecto más reciente es la creación de la Comisión de Industria de ARAME, que marca un hito en la asociación. Es la primera vez en sus 37 años de historia que crean un espacio de trabajo especializado exclusivamente en sectores de transformación y procesos productivos.
Esta comisión nace para dar respuesta a una paradoja aragonesa: aunque la industria es el motor de la comunidad, la representación femenina en sus puestos de mando y propiedad sigue siendo sensiblemente inferior a la de otros sectores.
La Comisión de Industria de ARAME busca que la mujer deje de ser “invisible” en los polígonos industriales de Aragón y pase a liderar la toma de decisiones en el sector que más aporta al PIB regional.
P. ¿Cómo está cambiando el ecosistema empresarial en Aragón durante los últimos años?
Nos encontramos ante el escenario de un gigante de pymes con un cerebro digital. Aragón ha dejado de ser sólo “agricultura y logística” para convertirse en el hub tecnológico del sur de Europa. El 99% son PYMES, pero la economía está traccionada por un 0,2% de grandes empresas (Amazon, Microsoft, Stellantis…) que generan el 35% del empleo.
La inversión masiva en centros de datos (más de 33.000M€) y la electrificación de la industria están obligando a las empresas tradicionales a digitalizarse para no desaparecer.
Aragón vive una revolución tecnológica sin precedentes donde el talento femenino es clave en la gestión, pero el gran desafío actual es conseguir que esa influencia se traslade también a la propiedad y a los sectores industriales estratégicos.
P. Centrándonos en el futuro a corto plazo, el Vermú Club de Club Cámara Zaragoza, que protagonizas el viernes, apuesta por un formato exclusivo y desenfadado lleno de empresarios y emprendedores. ¿Cómo de importante es el intercambio de ideas y perspectivas entre los directivos aragoneses?
La importancia de estos encuentros reside en romper el aislamiento. Es vital que los directivos salgan de sus despachos para compartir retos comunes (talento, costes, digitalización…), dándose cuenta de que sus problemas no son aislados.
También es importante la conexión entre sectores. Estos foros multisectoriales permiten hablar con la industria, tecnología o servicios, generando alianzas y sinergias. Además, ayudan a visibilizar a las empresas, clave para que surjan sinergias y apoyos entre ellas
P. Y mirando más a largo plazo, ¿qué retos u objetivos le quedan por cumplir a Olga Pinilla a nivel individual?
Realmente soy una persona agradecida y satisfecha. Todo lo que hago intento hacerlo con ilusión y lo mejor posible. A nivel empresarial, me gustaría que mi negocio sea rentable y sostenible en el tiempo; al fin y al cabo es mi supervivencia.
Y a nivel personal, tener mucha salud para poder disfrutar de la vida y seguir creando proyectos, nuevas ilusiones y seguir conociendo a gente maravillosa que tengo y he tenido la suerte de conocer. Y no dejar de aprender nunca.
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