Alejandra Andreu, la actriz zaragozana que triunfa en Ciudad de México
¡Estrenamos nueva sección! En este primer ‘Como en casa’ de Enjoy por el mundo viajamos hasta Ciudad de México (CDMX) para conocer a Alejandra Andreu, actriz, periodista y profesora de yoga facial nacida en Zaragoza. Esta «mañica 100%» ha conquistado corazones tanto en su ciudad natal como en la bulliciosa capital mexicana, donde graba ‘Marea de pasiones’, la telenovela del horario estelar de Televisa.
En esta entrevista exclusiva repasamos el viaje profesional y personal de esta mujer polifacética, que ha pasado por la moda, la televisión, el periodismo y la interpretación hasta llegar al yoga facial, y charlamos con ella sobre cómo se vive entre dos culturas tan diferentes como igual de cautivadoras.
Alejandra Andreu en vídeo: sus rincones de CDMX y de Zaragoza
¿Qué lugar de CDMX la inspira? ¿Cuál es su sitio favorito para comer allí? ¿Qué restaurantes de Zaragoza no perdona cuando vuelve a casa? Alejandra Andreu responde a todas estas preguntas, y a muchas más, en el reel que hemos subido a nuestras redes sociales. ¡Te lo dejamos a continuación!
Ver esta publicación en Instagram
P. “Mañica” de nacimiento y actualmente viviendo en CDMX. Cuéntanos, ¿cuál ha sido tu recorrido tanto profesional hasta llegar hasta dónde estás?
De la moda a Televisa: la trayectoria de Alejandra Andreu
P. “Mañica” de nacimiento y actualmente viviendo en CDMX. Cuéntanos, ¿cuál ha sido tu recorrido profesional hasta llegar a donde estás?
R. Uff, ¡mucho! (ríe). Comencé a trabajar a los 15 años y actualmente tengo 34, así que imagínate. Empecé en moda a los 15 años, a los 17 comencé en televisión, un año más tarde empecé mis estudios de periodismo, a los 23 llegó mi primer trabajo como actriz y hace dos años inicié mis estudios de yoga facial. Siempre he compaginado el periodismo, la moda y la interpretación, y he trabajado en Zaragoza, Madrid, Shanghái, Macao, Hong Kong, Tokio, Camboya, Ciudad de México…
P. Eres actriz, periodista y profesora de yoga facial… ¿En qué orden situarías estas tres facetas profesionales tan distintas entre sí?
R. Fíjate que no creo que sean tan distintas entre sí. En todas ellas entretengo, informo, comunico emociones… Quizá con el yoga facial ayudo más a conectar con uno mismo y con las otras disciplinas a evadirse… Pero no son tan dispares. No podría ordenarlas: todos mis conocimientos y aprendizajes me hacen quien soy y me encantan.
Vivir en Ciudad de México siendo zaragozana
P. Pasar de vivir en una ciudad de 700.000 habitantes a otra con casi 9 millones es, digamos, un gran salto. ¿Cómo encajas estas diferencias entre ciudades en tu día a día? ¿Qué es lo que más te gusta de cada una de ellas?
R. A mis 18 empecé a trabajar en Asia, y ahí es donde sentí un mayor cambio. Siempre me han encantado las ciudades grandes y me adapté rápido. Ahora, por ejemplo, me organizo para poder trabajar y adelantar pendientes en los trayectos en coche: el tráfico en CDMX es tremendo, y más en horas punta. Con el tranvía en Zaragoza llegas enseguida, es una maravilla. Lo que he experimentado es que, aunque vivas en ciudades grandes, por lo general en tu día a día te mueves por los mismos lugares, y tengo la suerte de que no están muy distantes. Siempre trato de vivir en el centro neurálgico y en barrios en los que se pueda caminar, es algo indispensable para mi felicidad. Poder caminar por mi barrio y tener un parque cerca es un must. Quizá sea ya un hábito: desde pequeña he caminado mucho y tenía el Parque Grande a tiro de piedra.
‘Marea de pasiones’, redes sociales y otros proyectos
P. Antes ya adelantábamos algunas de las actividades profesionales a las que te dedicas, ¿en qué proyectos estás más centrada últimamente?
R. Siempre compagino todas. Ahora, con la interpretación, estoy grabando una novela en Televisa. Se llama Marea de pasiones y es la del «horario estelar», como dicen aquí, que se traduciría en la novela de las 9:30 p. m., la que más audiencia tiene de la cadena. También estoy muy centrada en mis cursos de yoga facial. Esta semana presento una gala de premios muy importante a nivel internacional sobre profesionales de la salud y el bienestar… Soy muy inquieta.
P. También estás presente en redes sociales, con casi 65.000 seguidores en Instagram. ¿Qué lugar ocupan las redes en tu vida personal y profesional?
R. No son algo que me encante ni a lo que esté muy enganchada. Sí he descubierto que haciendo lipsync de comedia me divierto mucho. Les dedico tiempo porque en mi profesión es necesario, pero no es una obsesión.
¿Qué es el yoga facial? Alejandra Andreu nos lo explica
P. En línea con la pregunta anterior, gracias a tus vídeos en redes hemos podido conocer el yoga facial, del que eres profesora y que, lo admitimos, nos llamó la atención. ¿Qué podrías contarnos? ¿Está teniendo éxito?
R. El yoga facial es un método de rejuvenecimiento y consciencia facial basado en ejercicios de relajación, tonificación y reeducación. Los beneficios del yoga facial son muchos: mejora el tono de la piel dándole brillo y unificándolo, reposiciona la musculatura facial y de toda la cabeza, ayuda a eliminar asimetrías, tonifica los músculos, mejora el bruxismo, desintoxica la cara, quita bolsas e hinchazón, crea efecto lifting… Todos estos son a nivel estético, pero también los hay a nivel emocional y del sistema nervioso. Fue lo que me enganchó a esta técnica.
P. Por otro lado, queríamos indagar un poco: ¿qué proyectos o aventuras tienes en mente?
R. Tengo rodajes muy interesantes que se vienen para este año y quiero lanzar mi curso online de yoga facial, además de organizar y participar en retiros tanto en México como en España. El yoga facial viene fuerte para desarrollar el amor propio y resetear las emociones encapsuladas en nuestro rostro.
Una zaragozana en México: rutina, diferencias y morriña
P. No podíamos dejar de hablar contigo sobre México… ¿Cómo es tu rutina diaria allí? ¿Sientes que aragoneses y mexicanos somos muy distintos?
R. Parto de la base de que ninguno de mis días es igual, y eso me encanta de la vida que he decidido vivir, aunque a veces es muy incierta. No existe felicidad completa, jajaja. Me encanta el clima de CDMX: desde finales de febrero ya estamos como en primavera/verano. Salgo a pasear a mi perrita Lola al parque, luego voy a entrenar barre, yoga, funcional… Me encanta el deporte. Y luego a veces toca grabarme castings, ir al rodaje de la novela, dar clases de yoga facial, acudir a eventos, estudiar guiones, dar masajes de yoga facial…
Sí, somos muy diferentes, jajaja, pero estoy aprendiendo a quedarme con lo mejor de cada cultura. Aunque sí tenemos muchos nombres de ciudades y pueblos iguales, jajaja. Aquí hay una avenida muy importante y en muchas matrículas pone Zaragoza, y me siento más en casa.
P. Dicen que “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde…”. ¿Qué aspecto de Zaragoza valoras más desde que vives fuera de casa?
R. La gastronomía, nuestros vinos, pero sobre todo… No sabéis lo feliz que me hace, cuando vuelvo a Zaragoza, escuchar nuestro acento, una palabrica súper aragonesa, una expresión bien dicha, un refrán… Esas cosas me llenan el alma.




