El festival consolida su apuesta por acercar espacios y edificios a la ciudadanía y reivindica la arquitectura y el cine como herramientas para mirar Zaragoza desde nuevas perspectivas
Open House Zaragoza ha cerrado su tercera edición con 6.000 visitantes y 33 actividades desarrolladas durante cuatro días, en una programación que ha permitido descubrir edificios, espacios y entornos urbanos de Zaragoza desde perspectivas diferentes y acercar la arquitectura a la ciudadanía.

La arquitectura, más cerca de la ciudadanía
El festival ha vuelto a abrir las puertas de espacios habitualmente poco accesibles o desconocidos para el público y ha propuesto recorridos, visitas y actividades para acercarse a la ciudad desde distintos ámbitos. La programación ha incluido también propuestas vinculadas al cine, las artes escénicas y la divulgación, con FILMOHZ, el Certamen Internacional de Cortometrajes de Open House Zaragoza, como una de las novedades de esta edición.
«El festival se está consolidando y merece la pena mostrar nuestra ciudad al mundo y compartir las emociones que genera. Se trata de entender la ciudad, disfrutarla y enseñarla desde nuevas perspectivas».
José Javier Gallardo, director de Open House Zaragoza
Gallardo ha defendido la importancia de descubrir aquellos espacios que forman parte de la ciudad pero que habitualmente se conocen solo parcialmente, y ha puesto el acento en el papel de quienes la habitan.
«Tenemos que conocer la cara oculta de nuestros edificios y sus contextos urbanos, porque es ahí donde se generan las emociones y donde se construye la pedagogía ciudadana».
José Javier Gallardo, director de Open House Zaragoza

Una clausura que unió arquitectura y música en la plaza de San Bruno
La programación se despidió este domingo en la plaza de San Bruno, con una propuesta que unió arquitectura y música. El Grupo de Percusión La Rioja + Invitados ofreció un espectáculo con obras de Steve Reich, Keiko Abe y Casey Cangelosi, utilizando el propio espacio de la plaza como parte de la experiencia musical. La propuesta incorporó además proyecciones analógicas sobre las fachadas, dentro del proyecto Maresía Lightshow de Miguel Gallego Ballester, para completar una experiencia al aire libre.
Zaragoza desde otras miradas
La jornada final permitió descubrir la ciudad desde perspectivas muy distintas: un paseo por el río Gállego, coordinado por Francisco Pellicer y la Asociación Legado Expo, para reivindicar este espacio como infraestructura verde; el microteatro ‘El Plan’, que llevó el humor y las artes escénicas al Patio de la Infanta; y el concierto ‘Resonancias’, que exploró la relación entre música y arquitectura en la iglesia de San Pablo, dentro de la ruta Mudéjar. Un programa que recorrió distintas zonas de la ciudad combinando arquitectura, patrimonio, paisaje, cultura y divulgación.
Un festival que mira a la ciudad
El festival, integrado en la red internacional Open House Worldwide, cuenta con el Ayuntamiento de Zaragoza como partner institucional principal. Se suman como partners empresariales Figueras, Aragón Siglo XXI y Construcciones Iberco, y patrocinan JAB, ATRI Mobiliario de Oficina, Hotel Hiberus, Technal, Saltoki Home, Belbis y Veolia. Colaboran también el Gobierno de Aragón, Ibercaja y Fundación Ibercaja, Fundación «la Caixa», Cortes de Aragón, la Universidad de Zaragoza, el Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón, la Universidad San Jorge, Expo Zaragoza Empresarial, La Nueva Romareda, Teatro Principal de Zaragoza, el Ejército del Aire y del Espacio, el Banco de España, Aragonia, IDOM, SPZ y los colegios Compañía de María y César Augusto Zaragoza.
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