La Fuente de Cella: el pozo artesiano más grande de Europa está a un paso de Teruel
Hay lugares que parecen inventados y luego resulta que existen. En Cella, a apenas 21 kilómetros de Teruel capital, el agua brota del suelo por sí sola, sin bombas ni ingeniería moderna: es un fenómeno natural documentado desde hace siglos. Y no es un manantial cualquiera: estás ante el mayor pozo artesiano de Europa y uno de los nacimientos de agua más importantes de la península.
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¿Qué es exactamente un pozo artesiano (y por qué este es tan especial)?
A diferencia de un manantial, aquí fue el ser humano quien excavó la roca hasta dar con un acuífero subterráneo situado a más de 100 metros de profundidad, cuya presión hace que el agua aflore sola a la superficie. La fuente ya se conocía en época medieval —la primera mención documental es de 1224— y hay quien atribuye la obra a los Templarios, instalados en Cella desde 1177.
El pretil que hoy fotografía todo el mundo llegó después: en 1729, el ingeniero italiano Domingo Ferrari levantó por encargo de la Audiencia de Aragón el murete de cantería que rodea el pozo, de forma elíptica, con 130 metros de perímetro y ejes de 35 y 25 metros. La profundidad va de los 9 metros en la orilla a los 11,5 en el centro. Un balsón enorme de aguas cristalinas en mitad del pueblo.
El reconocimiento oficial tampoco falta: fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1983 y Bien de Interés Cultural en 2003.
El agua que da vida a medio Jiloca
Durante siglos se creyó que aquí nacía el río Jiloca. Hoy se sabe que el nacimiento real está en los Ojos de Monreal del Campo, pero entre la Fuente de Cella y Monreal discurre la Acequia Madre, donde afloran los manantiales que dan lugar al río. Sus aguas riegan los campos de Cella, Villarquemado, Santa Eulalia, Torremocha, Torrelacárcel, Alba y Villafranca. Vamos, que este pozo es literalmente el motor agrícola de la comarca.
La ermita, la leyenda de la mora Zaida y el Cid
Junto al pozo se levanta una ermita neoclásica dedicada a San Clemente, patrón del pueblo, rodeada de una zona ajardinada perfecta para el paseo; en 2024 se mejoró el entorno con un paseo accesible y nuevos espacios de ocio. La fuente tiene además su propia leyenda, protagonizada por una mora llamada Zaida, y el pueblo aparece citado en el Cantar del Mío Cid como «Celfa la del Canal«, por el acueducto excavado en piedra que traía el agua del Guadalaviar desde Albarracín, una de las grandes obras hidráulicas del Aragón romano que también puedes recorrer a pie.
Cómo llegar y qué más ver por la zona
Cella está pegado a la A-23, a unos 21 kilómetros de Teruel capital, con aparcamiento junto a la fuente. La combinación redonda: mañana en la fuente, comida a base de patata de Cella (aquí presumen de tubérculo, y con razón) y tarde en Teruel capital o rumbo a la sierra de Albarracín. Si quieres rematar el plan, tienes los balnearios de Teruel a tiro de piedra, el pueblo más alto de España en Griegos o, en verano, los campos de lavanda de El Pobo.
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