Viaje a Bruselas, te contamos qué ver y hacer - Enjoy Zaragoza
close

Plan de vuelo desde Zaragoza: una visita a Bruselas, capital de Europa

Desde que se implantaron los aviones low cost desde Zaragoza uno de los que nunca ha fallado, temporada tras temporada, es el vuelo de Zaragoza a Bruselas, o lo que es lo mismo al aeropuerto de Charleroi, al sur de Bélgica

Una ciudad perfectamente comunicada con la capital y que se ha convertido en una de las principales vías de entrada a Bruselas.

Texto: Armando Cerra

Una vez que se llega a la capital belga, o lo que es lo mismo, la capital de Europa, todo viajero se ha de dirigir al centro histórico de la ciudad, y más concretamente a la célebre Grand Place. Por cierto, la señalización que os encontraréis para llegar hasta allí también indicará Grote Markt, y es que no habéis de olvidar el bilingüismo de francés y flamenco que rige en esta ciudad.

Como ya hemos dicho, la posibilidad de volar desde Zaragoza hasta Bruselas existe desde hace unos cuantos años, por eso tal vez muchos hayáis estado por allí. Y algunos de vosotros al visitarla tal vez hayáis pensado que quizás sea exagerado lo de “gran” place. Y aunque es cierto que su tamaño es reducido si lo comparamos con la plaza peatonal más extensa de toda la Unión Europea, que no es otra que nuestra Plaza del Pilar, no es menos verdad que la plaza bruselense es grande en cuanto a sus muchos encantos.

Todo el conjunto parece una especie de mini-ciudad de cuento, donde los edificios tienen nombres tan evocativos como la Casa del Rey (Maison du Roi), la de la Estrella o la de los Panaderos. Os recomendamos colocaros más o menos en el centro del empedrado y girar sobre vosotros mismos viendo el panorama con el imponente Ayuntamiento o el Palacio de los Duques de Brabante como construcciones más emblemáticas. Y ya si hacéis un vídeo y nos lo mandáis, estaría perfecto.

VUELOS DIRECTOS DESDE ZARAGOZA

Pero tras visitar el corazón de la Grand Place prepararos para caminar por esta ciudad, que algunos describen como anodina, pero que resulta que no lo es tanto si se le sabe encontrar su punto más divertido y disfrutón. De hecho, su condición de capital europea la convierte en una ciudad de lo más cosmopolita. En especial si os dirigís hacia el distrito del Europarlamento, algo alejado del centro, pero donde encontraréis una buena oferta gastronómica y de ocio.

En realidad, para comer y beber bien también lo podéis hacer en el centro. En sus restaurantes además de estar representado los emblemas de la gastronomía belga que son los mejillones y las frites, también hallaréis muchos otros sabores del mundo. Y sobre todo encontraréis uno de los surtidos de cervezas más impresionantes del planeta. ¡Aquí no hay cartas de vinos, sino de cervezas!

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de BXL La Ville-De Stad (@bxl_online)

Os recomendamos perderos por el callejero antiguo e ir buscando buenas terrazas para probar marcas de cerveza difícilmente hallables aquí. Y de paso durante el paseo tendréis oportunidad de ir descubriendo lugares como el famoso Manneken Pis. ¡Ya sabéis esa diminuta escultura de un niño meón! Por cierto, hay una ruta que os llevará a conocer su réplica con una figura de niña, e incluso con la de un perrito de bronce que simula levantar una pata trasera para marca un bolardo de la acera.

Otra ruta muy recomendable es la de los murales. Son grandes fachadas de edificios completamente decoradas con pinturas de escenas de cómic. No hay que olvidar que estamos en el país de Tintín, de los Pitufos o de Lucky Luke. O al menos el lugar donde nacieron los autores de todos esos personajes y muchos otros. De hecho, una de las atracciones más visitadas de la capital europea es el Museo del Cómic o Centre Belge de la Bande Dessinée. Tanto su contenido como la arquitectura modernista del edificio merecen la entrada.

Hay más museos dignos de descubrirse. Desde el que recorre la historia de la ciudad en la citada Grand Place a los dedicados al chocolate (otra delicia belga) o al automóvil. Por no mencionar el atractivo del museo dedicado a René Magritte, el pintor surrealista más representativo de las vanguardias en Bélgica.

Puestos a recomendar, os proponemos aprovechar el viaje a Bruselas al máximo y alejaros de centro gracias al transporte público hasta llegar al carismático Atomium. Una enorme construcción, medio arquitectura medio escultura, que es visitable. Es toda una experiencia subir y bajar por las escaleras mecánicas que recorren las 9 grandes esferas del monumento. 

Y ya que estáis por esa zona acercaros hasta el parque Mini-Europe. Una atracción obligada más aún si hacéis esta escapada desde Zaragoza con niños. Ahí os espera una gran explanada con maquetas de muchos de los grandes monumentos y rincones del continente. Así que es como hacer muchos viajes en uno solo. Además de que podéis recordar lugares que ya conocéis y planear otras aventuras viajeras para más adelante.

Pero de momento disfrutar de vuestra estancia en Bruselas. Ya estáis aviados, disponéis de dos vuelos semanales desde el aeropuerto de Zaragoza con la compañía Ryanair. Un vuelo que dura un par de horas, mientras que la distancia de Charleroi hasta el mismo corazón de Bruselas es otra horita más. Ahora que sabéis el tiempo que habéis de invertir en un viaje desde Zaragoza a Bruselas, ya solo os falta busca las fechas mejores para vivir esta experiencia. 

ESCAPADAS DESDE ZARAGOZA