Florentino Marín, Jefe Superior de la Policía Nacional en Aragón, hace un repaso a su trayectoria, los retos actuales y el futuro del cuerpo
Florentino Marín lleva más de cuatro décadas viviendo la Policía Nacional desde dentro y actualmente es el Jefe Superior en Aragón. Nacido en Benatae (Jaén), forjó su vocación cuando apenas comenzaba a preparar la oposición y, desde entonces, ha pasado por destinos clave.
Este viernes 26 de septiembre a las 13:00 horas, Florentino Marín participará en el Vermú Club de Club Cámara Zaragoza de Cámara de Comercio de Zaragoza, en el que hará un repaso a su trayectoria en un ambiente distendido e informal y rodeado de otros empresarios aragoneses. ¡Una oportunidad única para el intercambio de ideas!
Pero antes de este encuentro, hemos tenido la oportunidad de charlar con él para hacer un repaso a una trayectoria marcada por la responsabilidad, la empatía y la pasión por el servicio público. En la entrevista, Florentino Marín se centra en los retos actuales y en la mirada al futuro.
P. ¿Quién es Florentino Marín y cuál ha sido el secreto para llegar hasta donde está hoy en día?
Nací un 5 de octubre en Benatae, provincia de Jaén, que es el pueblo más pequeño del Parque Natural de las Sierras de Segura, Cazorla y las Villas. Mi vida está marcada por mi mujer Margarita y mis dos hijos, Luis Alberto, que también es Policía Nacional, y Raquel, que se decantó por el Derecho y la Administración de Empresas (ADE).
Mi afición principal ha sido correr, hasta hace un par de años, cuando el traumatólogo me sugirió que si no me “ganaba” la vida corriendo, como evidentemente es mi caso, cambiara de deporte debido al estado de los meniscos. Algo totalmente natural, pues no he parado de correr desde los 16 años, participando en infinidad de carreras populares, medias maratones, etc. Por lo demás, disfruto con cualquier actividad al aire libre.
De mí también puedo decir que he sido bastante autodidacta; de hecho, realice la licenciatura en Geografía e Historia por la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Podría decir que prefiero descubrir los contenidos trabajando con libros que asistir a clases para que me los expliquen. Pero esto quizá se deba a que, cuando empecé a estudiar la carrera universitaria, ya trabajaba, estaba casado y tenía dos hijos… ¡El tiempo no daba para todo!
La respuesta a la segunda cuestión es más complicada. No pretendo ser pretencioso, pero creo que si realmente hay algún secreto, este es la seriedad y la responsabilidad en el trabajo asignado. Pero si algo puedo asegurar es que el éxito también está en manos de tus equipos. Nuestro éxito personal depende en buena medida de nuestra capacidad para hacer crecer a nuestros equipos. En una organización como la Policía Nacional, uno solo no va a ninguna parte.
P. ¿Cómo nació su vocación y cómo fueron sus inicios en la Policía Nacional?
Mi vocación surgió cuando empecé a preparar la oposición, descubriendo lo que en aquel entonces era el Cuerpo Superior de Policía, un Cuerpo destinado a labores de investigación. Me resultaba muy atractivo en aquellos inicios la posibilidad de conocer tantas realidades sociales existentes. Puedes descubrir lo mejor y lo peor de las personas.
Mi primer destino fue la Brigada Regional de Información de Barcelona, en el año 1982. En labores de investigación, en la lucha contra el terrorismo en sus distintas modalidades. Éramos un grupo de jóvenes de poco más de veinte años, recién salidos de casa de nuestros padres, que llegábamos a una ciudad nueva. Nuestro compromiso e ilusión era tal que no salíamos de la Brigada. Disponibles permanentemente.
P. ¿Qué balance hace de estos dos años como Jefe Superior de la Policía Nacional en Aragón?
Sinceramente, ha sido el mejor colofón a mi carrera profesional. Como dijo recientemente un exjugador del Real Madrid: “No llores porque se terminó, sonríe porque sucedió”. Me identifico perfectamente con el contenido de esta frase en cuanto a mis sensaciones personales.
En lo profesional, les puedo garantizar que esta es una plantilla excepcional, con un nivel de compromiso y formación impresionante. Para mí, ha sido un verdadero privilegio ser el Jefe Superior de Policía en esta Comunidad Autónoma. Por otra parte, el nivel de relaciones con todas las instituciones en Aragón es inmejorable, y esto redunda en beneficio del ciudadano, que es a quien nos debemos.
P. ¿Qué cualidad personal considera indispensable para ser un buen policía y un buen líder?
Hay una frase que resume perfectamente la primera pregunta: “Para ser buen Policía, lo primero es ser buena persona”. La empatía es fundamental. La voluntad de ayudar al ciudadano en cualquier circunstancia. Y ésto lo sé de primera mano. Policías que han pagado de su bolsillo alojamientos a personas que no encontraban un lugar para pasar la noche, que les han facilitado comida, es decir, que dan más de lo estrictamente exigible.
Para responder a esta segunda cuestión, me quedo con una frase de Lao Tzu que dice: “Para ser un buen líder, camina detrás de ellos”, es decir, conocer y apoyar a tus equipos. Para lograr esto no puedes estar siempre en cabeza, pues no ves realmente lo que sucede detrás. Creo que la principal virtud de un líder es la humildad, que es muy diferente de la debilidad.
P. ¿Cuál ha sido el momento más complejo que le ha tocado afrontar en su carrera?
Ha habido muchos momentos complicados, algunos en lo personal y otros en lo profesional. Pero, sin duda, el momento más complejo fue cuando tenía la responsabilidad de dirigir la Comisaría Provincial de Albacete, en el año 2020, cuando se empezaron a relajar las restricciones del confinamiento por el Covid, y cuando se detectaba algún contagio, ya que había que proceder a confinar los entornos. Se nos pidió confinar a más de 500 temporeros africanos que vivían en condiciones inimaginables en un entorno prácticamente imposible de gestionar. El esfuerzo fue titánico y los riesgos enormes, pero gracias al compromiso de toda la plantilla, se solucionó de forma satisfactoria.
P. ¿Cuáles son las principales preocupaciones de seguridad en Aragón? ¿Qué estrategias se están implementando para prevenirlas y combatirlas?
Actualmente, la principal preocupación en Aragón y en España es el ciberdelito. Es un auténtico reto dar respuesta eficaz a esta modalidad delictiva que traspasa fronteras. Aparte de la respuesta policial, creo que en esta materia es muy importante la formación y el conocimiento de los ciudadanos para detectar los intentos de estafa.
Aun así, Aragón, teniendo en cuenta que más de la mitad de la población de la Comunidad Autónoma vive en una gran ciudad, como es Zaragoza, tiene unas tasas de criminalidad muy por debajo de lo que le podría corresponder en buena lógica, comparándose con otras grandes ciudades. Pues todos sabemos que los grandes núcleos urbanos ofrecen mayores atractivos a los delincuentes, más aglomeraciones, centros comerciales, establecimientos, eventos…
Para combatir el ciberdelito, esta Jefatura Superior de Policía cuenta con una Unidad de Delincuencia Tecnológica que está formándose y potenciándose de forma permanente para dar una respuesta eficaz. De hecho, por ejemplo, aparte de nuestra formación corporativa en esta materia, mantenemos colaboraciones con la Universidad de Zaragoza para avanzar en futuro próximo con la Inteligencia Artificial. Pero insisto, en esta materia, el futuro se presenta complicado y la primera medida que debe adoptar el ciudadano es la prevención para no caer en las innumerables modalidades de estafas existentes.
P. ¿Qué papel juega la tecnología en las operaciones policiales actuales?
Les puedo decir que utilizamos todos los recursos a nuestro alcance, que por supuesto incluyen los drones y el análisis de datos, para nuestro trabajo diario.
Tenemos en esta Jefatura Superior una Unidad de Medios Aéreos que dispone de un Helicóptero, de drones y antidrones, que participan en multitud de dispositivos preventivos y operativos. La Policía Nacional es un complejo engranaje de multitud de Unidades especializadas perfectamente engranadas para apoyarse unas a otras en busca de la mayor eficacia y eficiencia. Todo orientado para ofrecer al ciudadano un servicio de calidad.
P. ¿Cómo de importante es la formación de los agentes durante su carrera?
La formación en la Policía Nacional es una tarea continua. Es imposible ofrecer un servicio eficaz en cualquier materia si un agente no está actualizado en su especialidad.
P. Centrándonos en el futuro a corto plazo, el Vermú de Redacción de Club Cámara, que protagonizas el viernes, apuesta por un formato exclusivo y desenfadado lleno de empresarios y emprendedores. ¿Cómo de importante es el intercambio de ideas y perspectivas entre los directivos aragoneses?
Me parece apasionante y sobre todo ilusionante. El intercambio de ideas es fundamental para avanzar. En caso contrario, todos tendemos a vivir en nuestras burbujas creyéndonos que representan el todo.
P. Y mirando más a largo plazo, ¿cómo ve el futuro de la Policía Nacional en los próximos diez años?
Somos una organización muy dinámica. Hay muchísimos proyectos en marcha para adelantarnos a un futuro siempre incierto. Somos el Cuerpo de seguridad que más atrae a los jóvenes para formar parte del mismo y la juventud representa ese futuro para los próximos años. De hecho, muchos jóvenes opositan a policías estando en posesión de complicados grados universitarios como ingenieros, médicos o informáticos, con una formación muy superior a la necesaria para opositar.
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