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Dormir en las alturas: os descubrimos algunos de los refugios de montaña del Pirineo Aragonés

Refugio de La Renclusa

Hoy os hablamos de refugios de montaña en el Pirineo Aragonés en los que es posible pernoctar para seguir la marcha

Texto: Armando Cerra – Fotos: FAM y Refugios



Vamos a hacer una travesía virtual por los Pirineos aragoneses. Un itinerario que nos va a llevar de este a oeste, desde la zona más oriental del Parque Natural Posets-Maladeta hasta el otro extremo la provincia de Huesca, donde nos aguarda el Parque Natural de los Valles Occidentales.

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¡Un largo camino por las montañas y valles pirenaicos! Y para descansar de tanta caminata os vamos a hablar de los algunos de los refugios en los que es posible pernoctar para seguir la marcha. Lo cierto es que hay unos cuantos más, pero hemos hecho una breve selección que recoge diferentes tipologías. Es decir, hemos elegido algunos modernos, otros más antiguos, algunos accesibles en vehículo, y otros únicamente para montañeros que lleguen caminando.



En definitiva, un abanico de posibilidades para disfrutar de la montaña en un ambiente lo más auténtico posible. Calzaros las botas y echad el saco a la mochila porque comenzamos.

Refugio de Cap de Llauset

De toda la red de refugios promovidos por la FAM (Federación Aragonesa de Montañismo) este es una de las últimas incorporaciones. Y el que tiene un aspecto más contemporáneo. El Refugio de Cap de Llauset está en la zona oriental del Parque Natural Posets-Maladeta. Para alcanzarlo hay que darse una caminata desde el pueblo de Aneto hasta llegar al embalse de Llauset y seguir la senda GR-11 que atraviesa toda la cordillera.

En apenas hora y media o dos horas se llega al refugio. Su apariencia de modernidad se prolonga en su interior, donde no falta internet, o una webcam.  Merece la pena darse este empinado paseo, sobre todo en verano por la facilidad del trazado. Pero en realidad, las 30 plazas de Cap de Llauset están abiertas todo el año.

Refugio de la Renclusa

Y del más moderno, a todo un veterano. El refugio de la Renclusa con más de 100 años de servicio de los montañeros. No es extraño ya que estamos hablando de la instalación perfecta para todos aquellos que deciden ascender hasta el pico más alto de la cordillera, el Aneto con sus 3.404 metros.

Este alojamiento es todo un referente del montañismo en el Valle de Benasque, por eso también está guardado todo el año. Con una capacidad de más 90 plazas, lo cierto es que no hay montañero español que se precie que no haya pasado por aquí o bien para hacer cima o bien para hacer una espectacular ruta por el macizo de la Maladeta.

Refugio de Pineta

Cambiamos de espacio protegido y de comarca. Nos vamos a Sobrarbe para visitar el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, pero lo hacemos por su lado más oriental. Allí nos aguarda el refugio de Pineta. En este caso es una construcción accesible en coche. Basta con seguir la pista desde Bielsa en dirección al Parador Nacional de Turismo, y al fondo del valle se halla esta construcción montañera.

A diferencia del Parador, aquí hay literas, aunque también camas. Es un establecimiento con todo el sabor montañero. Tanto que tiene hasta un rocódromo en el exterior, servicio de guías y no cierra en todo el año, ya que en verano esta zona es fantástica para el senderismo y en invierno permite practicar el esquí nórdico.

Refugio de Góriz

No obstante, quien piensa en refugios de montaña en Ordesa, sin duda le viene a la cabeza el de Góriz, situado a 2.200 metros de altitud. La excursión que nos lleva hasta aquí ya merece la pena por sí sola, ya que se trata de remontar uno de los lugares más hermosos de España: el cañón de Ordesa.

Pero muchos de los que llegan hasta aquí no se conforman con esta excursión, y lo que buscan es pernoctar en el lugar, para a la mañana siguiente emprender la ascensión a algunos de los picos vecinos, como el Marboré, el Pico Añisclo, la Punta de las Olas, el Taillón y sobre todo la montaña referente del pirineísmo: el Monte Perdido, a 3.355 metros de altura.

Casa de Piedra

Ahora nos vamos a otro de los rincones de la montaña oscense más reconocibles y visitados: el Balneario de Panticosa. Allí además de otros establecimientos hoteleros y de spa, se encuentra la Casa de Piedra. Una construcción tradicional con 96 plazas en habitaciones con ducha y baño para todos aquellos montañeros que suben hasta aquí a disfrutar de un modo más modesto de la naturaleza.

Sin duda, la opción de subir hasta aquí en coche y reservar el alojamiento es un enorme atractivo para luego emprender cómodamente todo tipo de actividades. Se puede ascender a picos como el Garmo Negro o el Infiernos. Se puede recorrer la GR-11 y llegar a los ibones Azules o los Brazatos. O en invierno se puede disfrutar de su recorrido para esquiadores de fondo.

Refugios de Lizara y Gabardito

Acabamos con una propuesta de ruta combinada. Tanto el refugio de Lizara, al final del valle de Aragües del Puerto, como el de Gabardito, en territorio del Valle de Hecho, son perfectamente accesibles en coche. Ambos quedan unidos por una variante de la GR-11, por lo que puede ser una escapada de finde largo de lo más entretenida para un grupo de amigos.

Eso sí, según en qué fechas se piense hacer esta actividad, nuestro consejo es hacer la reserva con antelación. Algo aplicable tanto para estos refugios como para el resto de instalaciones que os hemos nombrado. Podéis encontrar toda la información al respecto en la web de la FAM.



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