Fundación Rey Ardid ha impulsado una floristería inclusiva en pleno casco histórico de Zaragoza, junto al Mercado Central
Fundación Rey Ardid reafirma su compromiso con el empleo inclusivo con la Floristería Rey Ardid, un Centro Especial de Empleo (CEE) que abrió sus puertas en diciembre junto al Mercado Central de Zaragoza.
Este espacio es un doble activo para la ciudad: además de revitalizar uno de los enclaves más importantes de Zaragoza, se establece como un motor social para generar oportunidades laborales reales y estables dirigidas a personas con discapacidad o riesgo de exclusión social, consolidando la apuesta estratégica de Fundación Rey Ardid por la plena integración sociolaboral.
Y es que uno de los principales objetivos de la entidad es la inserción sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad o con discapacidad. En la actualidad, cuentan con 460 trabajadores en riesgo de exclusión empleados, de los que ocho están en la floristería.
Durante la inauguración, la responsable de la floristería, Rebeca Castillo, explicaba que “este centro genera empleo protegido y de calidad y está enfocado en quienes encuentran las mayores barreras para acceder al mercado laboral”. La elección del arte floral como actividad principal ha sido estratégica, ya que “potencia las capacidades creativas y la participación de los trabajadores en un proyecto con un marcado impacto social”.
El proyecto garantiza un modelo de empleo que permite a los trabajadores desarrollar y consolidar competencias laborales en un entorno real y seguro, combinando la formación continua, el acompañamiento individualizado y oportunidades claras de crecimiento.
Flores a mano para cada ocasión
Buena parte del encanto de la Floristería Rey Ardid está en que adapta su propuesta a cada momento del año, siempre con un trabajo artesanal y hecho a mano. Para el Día de la Madre, por ejemplo, preparan ramos y pequeños detalles pensados para regalar, y en otras fechas señaladas elaboran broches, pequeñas vírgenes y composiciones con florecitas que convierten un gesto cotidiano en un regalo con significado. Cada pieza que sale de sus manos lleva, además, un valor añadido, porque detrás hay empleo protegido y de calidad.
Que estas Fiestas del Pilar florezca la solidaridad
Las Fiestas del Pilar son una de esas citas en las que la floristería se vuelca. Para estas fechas confeccionan broches, vírgenes y todo tipo de detalles con florecitas hechas a mano, perfectos para lucir durante las fiestas o para regalar. Comprarlos es también una forma sencilla de hacer que, estas Fiestas del Pilar, florezca la solidaridad, ya que cada detalle apoya el empleo inclusivo de personas con discapacidad o en riesgo de exclusión.
Arreglos florales para hogares y empresas
Centros de mesa, coronas y composiciones personalizadas, totalmente confeccionadas de manera artesanal, son solo algunos de los elementos decorativos más demandados de Floristería Rey Ardid.
Elaboradas con flores naturales o preservadas, estos arreglos permiten escoger colores, tamaños, velas, lazos y otros elementos decorativos para adaptarse a cualquier espacio o estilo. A este amplio catálogo se añaden productos tradicionales como los árboles decorativos, las estrellas y las clásicas bolsas de muérdago, pero también existen nuevas alternativas como las minipilis, unas pequeñas vírgenes e imanes confeccionados con flores preservadas y musgo, que se han convertido en un detalle creativo perfecto para regalar o para dar personalidad a cualquier espacio.
La Floristería Rey Ardid ofrece servicios de decoración floral artesanal para espacios corporativos, tanto de manera puntual como continuada, como pueden ser jardines verticales personalizados, adaptándose a la identidad de cada negocio. Además, contratar estos servicios permite a las empresas reforzar su estrategia de Responsabilidad Social Corporativa mediante la creación de empleo protegido.
Recuperación patrimonial
Además del valor social, el proyecto incluye un componente de recuperación patrimonial. “El local elegido es un establecimiento histórico catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) que llevaba años cerrado. Con su acondicionamiento y puesta en marcha, contribuimos activamente a la revitalización del casco histórico y a la mejora de la imagen del entorno del Mercado Central”, destacan desde Fundación Rey Ardid.
Fundación Rey Ardid concluye que este proyecto “refuerza la importancia de ofrecer oportunidades laborales reales a quienes más lo necesitan, demostrando que la inclusión plena es posible y genera beneficios para toda la sociedad”.
Artículo en colaboración con Fundación Rey Ardid







